Nuestras auxiliares son el corazón del día a día en el centro. Son las manos que cuidan, acompañan y protegen a cada usuario desde el primer minuto, garantizando que se sientan como en casa, seguros y profundamente respetados en su intimidad.
¿Cómo cuidamos de ellos cada día?
- Bienvenida: nos encanta empezar el día con una sonrisa. Recibimos a cada usuario con cariño para que su entrada al centro sea tranquila y positiva.
- Higiene con dignidad: nos encargamos de las actividades básicas de aseo y supervisamos o acompañamos en el momento del baño, cuidando siempre su privacidad y comodidad.
- Atención y confort: realizamos los cambios de ropa necesarios a lo largo de la jornada para que estén siempre limpios, cómodos y secos.
- Alimentación adaptada: comer bien es salud. En las fases más moderadas o avanzadas de la enfermedad, nos ocupamos de adaptar la alimentación a las necesidades de cada persona para que estén bien alimentados de forma segura y a su ritmo.
- Movilidad y cambios posturales: ayudamos a los usuarios a moverse, levantarse o caminar de forma segura, previniendo caídas y cuidando su bienestar físico.
- Gestión de material: nos aseguramos de que el centro cuente siempre con todo el material higiénico necesario y en perfectas condiciones.
Un apoyo integral para toda la familia
Nuestras auxiliares no solo cuidan «de puertas para adentro», sino que su labor se extiende en dos direcciones fundamentales:
- Soporte en el hogar: Os asesoramos y os damos pautas prácticas para el día a día en casa. Os enseñamos trucos sobre cómo moverlos sin haceros daño, cómo facilitar el momento del baño o cómo adaptar la comida, haciendo que el cuidado en el hogar sea un poquito más fácil.
- Trabajo en equipo: Somos el apoyo fundamental de los fisioterapeutas, terapeutas y psicólogos, ayudando a que los usuarios participen en los talleres de forma segura y aprovechen al máximo cada actividad.
